10 Consejos para una audición de 10

Aparato Auditivo BTE

” 10 Consejos para tener una audición de 10 “

¿Sabías que uno de cada 10 mexicanos, tiene algún tipo o grado de problema de audición?
¿Sabías que quizá has comenzado a perder audición y aún no te has percatado?

Se supone que la pérdida de oído va a asociada a la edad, pero no siempre es así, ya que son muchos los factores que le afectan (alimentación, accidentes, trabajo, hábitos…). En especial, los jóvenes, se exponen día a día a factores que pueden debilitar su calidad auditiva.  Utilizar aparatos electrónicos, auriculares o  estar en discotecas a un volumen más alto del adecuado, puede suponer problemas en un futuro.

El oído es uno de los órganos más sensibles de nuestro cuerpo, de ahí que su conservación en estado óptimo sea tan necesaria como delicada. Estas son algunas de las claves que necesitas saber para cuidar tus oídos y audición y prevenir problemas graves en un futuro:

  1. ¿Hace cuanto que no vas a revisarte el oído?. Se recomienda acudir al otorrino al menos una vez al año, sobre todo si tienes más de 40 años o empiezas a sentir que ya no escuchas tan bien como antes. Además, si comienzas a notar dolor de oídos, acude al médico cuanto antes ya que, si lo dejas, una simple infección se puede agravar y provocar problemas severos.
  1. Si trabajas con aparatos que emiten demasiado ruido, entonces no lo hagas sin la protección auditiva necesaria.
  1. ¿Te has dado cuenta de que cuando más otitis padeces es en verano?. Cuando te bañes en la piscina o en el mar presta atención a estas tres cosas:

* No te metas en el agua de manera brusca, ya que con el cambio de presión, podría producirse una fuerte entrada de agua de los oídos y la aparición de infecciones.

* Utiliza tapones, de tal forma que tus oídos se encuentren bien protegidos e impidan la entrada de agua u otras partículas.

* Sécate bien los oídos después de bañarte, así evitarás que se creen tapones de agua e infecciones.

  1. No utilices bastoncillos u otro tipo de elementos que se puedan clavar en los oídos, ya que pueden provocar daños en el canal auditivo o incluso perforar el tímpano. Por ello te recordamos que te seques los oídos solamente con una toalla, ya que ellos mismos poseen su propio mecanismo para limpiarse y eliminar la cera que se forma en su interior.
  1. No conduzcas con la ventanilla del coche bajada, ya que esto provoca la entrada de gran cantidad de aire en el canal auditivo. Además, el ruido de los demás coches también puede provocar la pérdida de audición.
  1. Huye de entornos demasiado ruidosos. Esta recomendación es sobre todo para jóvenes que pasan un gran número de horas en bares y discotecas, exponiéndose a música a un volumen demasiado elevado. Si el sonido supera los 90dB, esto podría provocar una sordera irreversible.
  1. Cuando escuches música con auriculares o sin ellos o veas la televisión, trata de controlar el volumen al que lo pones, ya que su uso prolongado y a un volumen elevado, va provocando una pérdida de audición gradual que, a la larga, puede traducirse en sordera.
  1. Presta especial atención a los niños. Si ves que no te responden directamente, les cuesta comunicarse o ponen la televisión y la música muy alta, puede ser un síntoma de que no escuchan del todo bien.
  1. Incrementa el consumo de alimentos como zanahorias, nueces, lácteos, chocolate, vegetales de hojas verdes, levadura y ciruelas. Todos ellos, poseen propiedades que ayudan a prevenir y a combatir la pérdida de audición.
  1. No te automediques, ya que hay muchos medicamentos ototóxicos que pueden generar deficiencias en el oído. Además de algunos medicamentos, también lo son el alcohol, el tabaco y el exceso de cafeína.

Si empiezas a notar que pierdes audición, entonces es el momento de visitarnos. En Centro Audiologico MAPI estaremos encantados de hacerte una revisión.
Aparatos Auditivos

Características del sonido

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Desde un punto de vista físico el sonido es una vibración que se propaga en un medio elástico. Para que se produzca sonido se requiere la existencia de un cuerpo vibrante, denominado foco (cuerda tensa, varilla, una lengüeta) y de un medio elástico que transmita esas vibraciones, que se propagan por él constituyendo lo que se denomina onda sonora.

Tenemos costumbre de distinguir entre sonidos y ruidos. Los primeros son aquellos que nos producen sensación agradable, bien porque son sonidos musicales o porque son como las sílabas que forman las palabras, sonidos armónicos, que encierran cierto significado al tener el oído educado para ellos.

Cuando oímos, percibimos sonidos de diferentes fuentes sonoras con distintas características. El sonido de un tren en movimiento es fuerte y grave; el de un ventilador es bajo y también grave; el de una pequeña campana puede ser bajo y agudo.

Los sonidos presentan dos características fundamentales:

  • Intensidad o volumen. Ayuda a definir qué tan fuerte o suave es un sonido. El canto de un pájaro, una lluvia suave, una conversación entre dos personas constituyen sonidos de baja intensidad. Un tren, el claxon de un camión, motores de camiones son ejemplos de sonidos de alta intensidad
  • Frecuencia o tono. Medida que se refiere al tono de un sonido; por ejemplo, sonidos agudos.

Audiograma

El sentido del oído y el equilibrio

La audición significa oír y comprender lo que se dice, y resulta indispensable para la comunicación oral. El órgano de la audición es el oído, que transforma las ondas sonoras del exterior, las amplifica y las convierte en energía bioeléctrica para que el cerebro las procese y entienda.

Aunque la función principal del oído es escuchar, también es el órgano responsable del equilibrio y podríamos considerarlo una maravilla de la ingeniería natural. El oído se integra por tres partes:

Oído externo. Está formado por la oreja y el conducto auditivo externo, el cual funciona como un embudo que conduce el sonido hacia adentro. La oreja contribuye a la localización del sonido, es decir, ayuda a identificar si un sonido proviene de arriba o de abajo, del lado derecho o del lado izquierdo.
El límite entre el conducto auditivo externo y el oído medio es la membrana timpánica o tímpano. Cuando las ondas sonoras llegan al tímpano lo hacen vibrar.

Oído medio. Es una pequeña cavidad, del tamaño de un chícharo o una goma de lápiz, con tres huesecillos: el martillo, el yunque y el estribo. La función de estos huesecillos es amplificar y transmitir las vibraciones mecánicas del tímpano al oído interno.
Conecta al oído con la nariz y la garganta, por lo que permite pasar el aire para equilibrar la diferencia de presión de cada parte.

Oído interno. Rodeado por el hueso temporal, guarda los órganos auditivos y el del equilibrio. Está dividido por cóclea, vestíbulo y los tres canales semicirculares que se intercomunican con un fluido gelatinoso (endolfina).

En él se encuentra la cóclea, que tiene forma de caracol, y contiene líquidos y unas pequeñas vellosidades. El sistema coclear transforma las ondas mecánicas en energía bioeléctrica que es conducida por el nervio auditivo hasta el cerebro, donde se reconoce el sonido.

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Fisiología del Oído

¿Cómo interviene el oído en el equilibrio?

La parte que más interviene es el oído interno, los canales semicirculares y el vestíbulo. Hay unas células pilosas diminutas que se encargan de detectar el cambio de posición de la cabeza. En realidad, el equilibrio consiste en detectar aceleraciones y parones.

La aceleración de la gravedad es constante y nos informa de nuestra verticalidad y del equilibrio estático, en cambio, las aceleraciones producidas por el movimiento sí que son variables y con los giros y la velocidad obtenemos el equilibrio dinámico. De esto se encarga todo el aparato vestibular.

Los canales se sitúan en el vestíbulo formando tres planos perpendiculares, por lo que detectan cada movimiento espacial en cada uno de los tres planos existentes, ya sea arriba-abajo, derecha-izquierda o adelante-atrás. Con esto, la endolfina se mueve, llega a los pelos del interior del oído que envían señales al cerebro, los interpreta como sonidos y este responde a los músculos necesarios las órdenes para mantenernos en pie. Cuando nos detenemos, hay un desfase de unos segundos en los que el líquido sigue moviéndose y es lo que provoca la sensación de mareo y perdida de equilibrio en ocasiones y más si el movimiento es brusco.

Una forma para comprobar nuestro equilibrio y que varios especialistas chinos afirman que evita el envejecimiento y mejora la actividad física, es realizar un simple ejercicio físico. Primero mantener con un pie el equilibrio, lo máximo posible con los ojos abiertos. Una vez conseguido, realizarlo con los ojos cerrados el tiempo que podamos (las primeras veces es inevitable perder el equilibrio a los pocos segundos). Entrenar esto a diario nos permitirá mejorar el sentido del equilibrio, la inmunidad del cuerpo, la actividad cerebral. También es beneficioso para enfermedades cardiovasculares y para la columna vertebral.

Cualquier sensación de vértigo, mareo, visión doble o borrosa, zumbidos en los oídos o incluso dificultad para la articulación del lenguaje puede ser signo de un problema auditivo en relación con el equilibrio.

Si tienes cualquier molestia o duda, acércate a Centro Audiológico MAPI. Disponemos de la última tecnología  y un equipo de audiólogos que te podrán realizar  todas las pruebas necesarias.